domingo, febrero 10, 2008

Los obispos y el abad de Montserrat

Abadía de Montserrat
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Los obispos pedirán desde los púlpitos el voto a las Asociaciones de Vecinos, únicas organizaciones que no han dialogado con terroristas. Supongo que a ellos les gustaría pedirlo para el Partido Popular, pero tuvieron contactos en tiempos con unos ciertos batallones de liberación vascos –o como sea que les nombrara José María Aznar- y va a ser imposible.

Mientras, el abad de Montserrat, Josep Maria Soler, insta a la Iglesia a no tener ningún monopolio y a apostar por el diálogo. “El diálogo ha de partir de la convicción profunda de la propia identidad cristiana y ha de aceptar respetuosamente a los que no tienen en la Iglesia su hogar espiritual”. No es que esto, como dice mi hermana Luisa, tenga mucha importancia. Al fin y al cabo la Iglesia fue, es y será lo mismo por los siglos de los siglos, y que así sea, para que, repito una vez más, sepamos cada uno donde estamos.

Pero no deja de ser significativo, dentro de lo mismo, la carencia de cerrilismo que ha mostrado, desde siempre, el abad de Montserrat. Recuerdo al padre Escarré, de dignísima memoria por su lucha en contra del franquismo. No olvidemos que el partido de derecha civilizada, Convergencia i Unió, se formó en aquellas altitudes. La Abadía de Montserrat siempre ha sido algo más que un monasterio.

Lo anterior es una evidencia demostrable, pero hay más. Creo que debemos diferenciar el clero regular del secular. Cuando hace años hice un trabajo sobre las órdenes religiosas sorianas para el extinto SORIA SEMANAL, recorrí los monasterios de Soria, tres más que en la actualidad, y pude percibir la sustancial diferencia. Para empezar son autónomos y viven practicando el “ora et labora”, sin más ingerencias en la vida civil. Para continuar obedecen a sus superiores dentro del convento y a los de la provincia que pertenecen. Las Carmelitas Descalzas, por ejemplo, en 1989, aún no habían acatado las órdenes o directrices emanadas del Concilio Vaticano II. Ellas seguían con las constituciones que les dio su fundadora, la madre Teresa. Otro ejemplo es que durante los años que la Inquisición sentó sus reales en España, se conocen pocos casos de clero regular a quien embrearan, en cambio muchos regulares fueron objeto de investigación por parte del Santo Oficio, empezando por la Venerable Ágreda.

Sería tan deseable como utópico que el clero secular se dedicara, exclusivamente, a lo espiritual. Que no se hablara de la religiosidad, que fuera algo íntimo, del almario de cada uno, que cada cual se dirigiera al dios de su creencia desde cualquier lugar, sin presiones, sin directrices. Pero ¿qué intimidad, qué espiritualidad, qué recogimiento, qué valores morales puede transmitir una Conferencia Episcopal que mantiene un medio de comunicación desde donde se insulta y se remueven los instintos más cavernícolas –con perdón de los hombres de las cavernas-, más bajos y más insanos?

6 comentarios:

El Bizco García dijo...

Siempre es reconfortante oir opiniones sensatas de miembros significativos de la Iglesia. Lo malo es que queda mucho obispo ultramontano. O la Iglesia conecta con el pueblo llano o cada vez va a tener menos fieles. Gomá, Segura, Pla... y los que llevaban a Franco bajo palio, NUNCA MAIS.

Anónimo dijo...

Y es que la Iglesia es poliédrica, tiene muchas caras, luces y sombras. Están los religiosos que se entregan a los demás: hospitales, ancianos, pobres..., pero también están los que añoran los tiempos del franquismo, los retrógrados, la COPE. La jerarquía ya se sabe de qué pie cojea.

Anónimo dijo...

Este mundo es cerrado pero en el fondo como todos, la base puede rebotarse contra la jerarquia -algunos lo hacen- pero deben hacerlo publicamente y se acabaría la cope y toda esa gentuza

Ruben dijo...

No quiero ni imaginarme la de siglos que han pasado los pobres aguantando el ordeno y mando de la iglesia. LLegará algún día a estar donde ha de estar, en la religiosidad de cada cual?

angel dijo...

Disiento en los comentarios referentes a la COPE. Me parece muy bien que una cadena, sea la que sea, dé cabida a contenido contrario al poder establecido.

De lo contrario, esto sería ya la opinión única, la dictadura de la información. Menos mal que en ámbitos como Madrid disponemos también de televisiones como Intereconomía o Libertad Digital, que están en la misma línea que esos programas de la COPE.(Por si al final la llegan a censurar)

Oir a Jimenez Losantos me recuerda mucho a cuando oía la Pirenaica. Las exageraciones, las posibles tergiversaciones o manejos de la realidad son semejantes. Los calificativos hacia ambas emisoras por parte del partido en el poder en ambos momentos, son también semejantes.

Lo que es inexplicable en un entorno democrático es que el gobierno de turno considere a un periodista o a un comentarista "peligroso". ¡Pobre categoría del partido en el poder! Y pobre también una oposición política cuyo papel lo desempeña una cadena de radio.

La COPE tiene su línea que explica en sus comentarios "línea editorial". Lo que digan otros programas será responsabilidad de los presentadores, que ni son obispos, ni siquiera se les pide que sean católicos. De hecho, algunos no lo son.

Rubén dijo...

Estoy de acuerdo en que la COPE no debe dar miedo, yo cuando la oigo me da risa, pero no todo el mundo se ríe. Pero Angel comparar la COPE con la Pirenaica es muy duro, cuando la Pirenaica funcionaba viviamos bajo el franquismo, creo que ahora no necesitamos gente como el Losantos, de verdad creo que estos personajes no debería caber en nuestra sociedad.