domingo, mayo 04, 2014

Carmelo Romero, Pablo Iglesias y PODEMOS

Foto: Paco Castro

“A los miserables se deben los Decretos que han aniquilado la Nación, a ellos se deben toda clase
 de abusos, de ellos han nacido toda clase de persecuciones, de ellos proviene el desorden de la Hacienda, la miseria de los pueblos y por consiguiente de la Nación, el tráfico de los empleos públicos; en una palabra el envilecimiento de la nación que lejos de ser honrada y respetada cual se merece por sus sacrificios, está hoy sumida y abatida”.
Libro de sesiones de Bustarviejo (Segovia).
Con motivo de la proclamación de la Constitución de 1869


Fue el soriano de Pozalmuro Carmelo Romero Salvador, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza y escritor, el encargado de presentar a Pablo Iglesias Turrión, el pasado viernes, 2 de mayo, en el salón de actos del campus universitario de Soria. Ya lo hizo con el padre de Iglesias, Javier, veintiocho años atrás, cuando éste se presentara a las elecciones por Izquierda Unida, organización que, con tal nombre, acababa de ser fundada.
Ya es una garantía que haya sido Carmelo Romero el introductor en Soria de Pablo Iglesias, pues este intelectual profundo, me refiero a Carmelo, que nunca va de tal, pudiendo hacerlo más que nadie, conoce muy bien los intríngulis (tanto en la dificultad como en la razón oculta) de la Historia en general y de la de Soria, en las últimas décadas, en particular. Y fue capaz en el tiempo, corto para mi gusto, que dedicó a la presentación, de exponer con claridad capaz de ser entendida por todos (es la grandeza de los verdaderos intelectuales), de dar a conocer la situación actual de esta España de nuestras desdichas.
Avisó de la contrarrevolución social que son muy capaces de llevar a cabo los partidos mayoritarios cuando vean –y ya lo están viendo- que sus prebendas y sus bolsillos se van a ver seriamente afectados, por lo que, dijo, es necesario decir no a la regeneración del sistema desde el propio sistema, y sí a un cambio profundo que sólo puede darse con un nuevo sistema constituyente.
No se debe caer en la desesperanza porque “el fantasma del fascismo cabalga sobre la desesperanza, el vientre que parió al fascismo encuentra un caldo de cultivo en la falta de esperanza”, “aún es fecundo el vientre que parió al fascismo”, dijo Bertolt Brecht, y recordó Carmelo.
Pablo Iglesias vivió en Soria durante unos doce años de su vida, que transcurrieron por varios colegios de la capital, hasta que a los 13 años se trasladaron al ser despedida su madre, trabajadora como interina en alguna dependencia de la Junta de Castilla y León.
Este joven, que viene con aire fresco y unas ideas políticas que se les suponen interiorizadas y previamente mamadas, centró su charla en el poder de la ciudadanía, santo y seña de su programa. En la necesidad del protagonismo político de la gente arrebatándoselo a la casta política. En la necesidad de decir no a Europa. Entre otros muchos, ofreció un dato para la reflexión: el setenta por ciento de los billetes de quinientos euros de la eurozona, circulan por España. Corrupción que no es un asunto de manzanas podridas como nos quieren hacer creer, sino algo mucho más grave, instalada en todas las administraciones y que va más allá del ejercicio de la propia actividad política del individuo ya que “quienes ocupan un cargo público porque han sido elegidos y se aprovechan de ello después para forrarse, debería ser delito”.
Claro, seguro, conciso, sin insultos, profundo, deduciendo e induciendo, con las pausas justas para mirar un papelito en el que se adivinaban unas líneas maestras, sin buscar el aplauso que le llegaba naturalmente porque tenía a la gente enganchada, como minutos antes la había tenido Carmelo Romero.
El acto estuvo organizado por el círculo PODEMOS, de Soria, que está haciendo un trabajo encomiable y entusiasta, y ojalá todo el esfuerzo se vea premiado y apoyado por todos aquellos que todavía piensan, y somos muchos, que la regeneración de la vida política, desde los ciudadanos y para los ciudadanos, es posible.
El salón se quedo muy pequeño. Alrededor de cuatrocientas personas escucharon, durante dos horas, atentamente y sin moverse de los asientos, o del suelo que servía de tal, y sin marcharse aquellos que permanecían de pie. Todas las edades estaban representadas. Dentro del límite horario, intervinieron quienes y en el sentido que quisieron. Y, tal y como sucediera en la presentación de PODEMOS, en el Espolón, hubo muy poca representación de intelectuales sorianos o representantes de la Cultura. Pero este es tema para otra entrada. Tal vez estén ya instalados en otras comodidades.





7 comentarios:

Carmelo Romero Salvador dijo...

Muchas gracias, Isabel. Dejando al margen los elogios, que son producto del afecto, haces un resumen muy acertado de lo dicho y vivido en el acto.
Salud y muchas gracias, no solo por esto sino por tu labor comunicadora.

Anónimo dijo...

No creo que los elogios de la autora de este comentario sean fruto del afecto. También yo pienso que Carmelo Romero es un intelectual asentado, que no va de eso, y todo lo que dice. Saludos Isabel, hace mucho que no digo nada, he estado en Bruselas buscándome la vida. Rubén (el de siempre).

silviag.com dijo...

Me parece que Pablo Iglesias tiene sus intervenciones bien aprendidas, siempre dice lo mismo, lo cual no está mal para que le identifiquen mejor. Me gustó más Carmelo.

Anónimo dijo...

No acabó de convencerme, me pareció en demasía populista para mi gusto. Discurso hueco y fácil.
Me dan miedo los partidos en general que se montan en torno a lider mesiánico.Quizá sea cuestión de fé

Manuel de Soria dijo...

Hacía muchísimo tiempo que no acudía a un acto político, pero esta vez rompí mi ausencia y, la verdad, tengo que felicitar a carmelo Romero. Pablo Iglesias (y su gente de Podemos) representa ese chorro de aire fresco y limpio que tanto necesita este país que va para atrás como el cangrejo secuestrado por una casta de corruptos. (Y los que no lo son no los veo dar un puñetazo en la mesa de sus partidos, que el que calla...)

Manuel de Soria dijo...

Hacía muchísimo tiempo que no acudía a un acto político, pero esta vez rompí mi ausencia y, la verdad, tengo que felicitar a carmelo Romero. Pablo Iglesias (y su gente de Podemos) representa ese chorro de aire fresco y limpio que tanto necesita este país que va para atrás como el cangrejo secuestrado por una casta de corruptos. (Y los que no lo son no los veo dar un puñetazo en la mesa de sus partidos, que el que calla...)

Anónimo dijo...

Nunca se me ocurriría ir a un acto de Podemos. Nunca apoyaría un movimiento marxista, populista y utópico en sus propuestas. Léansela el proyecto de Podemos. Está en internet y es fácil encontrarlo. Es tal la cantidad de barbaridades jurídicas y económicas que proponen que es inviable si queremos seguir viviendo en este país. No son ninguna solución a la situación actual, de desastre social y económico consecuencia de la política que padecemos desde hace años. No, no lo es. Sean sensatos y piensen si quieren que acabemos como en Venezuela. Reflexionen. Gracias.