viernes, agosto 29, 2008

El declive ganadero

Mientras en Soria se habla o discute de proyectos faraónicos –como una ciudad de la Salud o algo parecido-, de otros innecesarios –el nuevo polígono en terrenos de los Marichalar-, y aún de otro más, incalificable –la Ciudad del Medio Ambiente-, a los políticos se les va de la mano la esencia misma de lo soriano, y pierde el 66% de los ganaderos de ovino y caprino en los últimos veinte años, por un lado, y deciden no subvencionar a un buen número de apicultores por otro.

Parece ser que se pretende, tácitamente, cambiar la actividad de una sociedad que siempre ha sido agrícola y ganadera, sin que se tenga para ello recambio. Sólo es necesario detenerse a escuchar, ver o leer lo que los políticos castellanoleoneses y/o sorianos proponen y discuten, para darse cuenta de que tienen un complejo profundo para ocuparse de aquello para lo que la tierra soriana está más y mejor preparada: la agricultura y la ganadería.

Todavía reside en estos políticos la idea de que dedicarse al campo es una actividad de tercera –recordemos que pertenece al sector primario-, cuando en realidad se trata de lo más auténtico, primigenio y telúrico a lo que una colectividad puede dedicarse. La única que ha resistido desde la Prehistoria.

De la noche a la mañana es difícil que una sociedad acostumbrada a ser dueños y señores de su tiempo y sus haciendas –grandes o pequeñas- se acostumbren a otra servidumbre que no sea la de la tierra y el ganado, y doblen el espinazo para preguntar al turista si la caldereta estaba a su gusto. Por otro lado, un cierto tipo de turismo, busca en sociedades como la soriana, una combinación de autenticidad profesional –el agro-, paisaje, y ciertas actividades que muestren cómo era y es el trabajo en el medio rural.

Ver rebaños de cabras limpiando el monte –las mejores para eso-, contemplar matanzas del cerdo, observar cómo los buitres se comen –como siempre han hecho- las reses muertas, cumpliendo el ciclo y abaratando gastos en los ganaderos, es lo auténtico y lo razonable. O visitar fábricas de quesos y chacineras, ver un horno de pan comunal funcionando, en fin, esas actividades que el año pasado se hicieron por Tierras Altas.

Lo desastroso es cargarse lo esencial, lo que debería permanecer a poco que se ayudara, porque, por mucho que se empeñen, por muchas casas rurales, campos de golf y restaurantes que haya, si falla lo esencial de Soria, se irá todo al garete antes de lo que creemos.

3 comentarios:

El Bizco García dijo...

Como no se apoye a los ganaderos, difícil va a ser que alguien elija tan duro oficio. Apañados estamos si creemos que Soria va a vivir del turismo... y más si no se ofertan buenos precios. Claro que, para muchos, mientras menos seamos a más tocamos. Mezquina forma de pensar, pero...

Anónimo dijo...

ASÍ TE BRILLA EL PELO

En la provincia de Soria, hay tres grandes recursos económicos: el monte, la ganadería y la agricultura.

Por motivos de trabajo, hace unos meses estuve trabajando en la provincia de Teruel, me quedé sorprendido al constantar que muchos de los agriculturos turolenses ya no vivían en sus pueblos, al menos durante el invierno. Muchos de ellos realizan grandes desplazamientos durante las épocas de labranza o cuando cosechan desde Teruel, Calamocha, Monreal.
Algunos de ellos, incluso viven fuera de su provincia en Valencia o Zaragoza.
Ante esta situación, me pregunté si realmente merecía la pena que la Unión Europea subvencionase este tipo de agrícultura desvinculada del territorio.
En Soria está pasando lo mismo.

EL MONTE, es otro recurso económico importante, pero hoy los precios internacionales de la madera están por los suelos. La resina fue otra actividad económica relevante, hoy se encuentra totalmente abandonada. Porqué no canalizar los fondos europeos hacia este recurso económico que genera riqueza y mantiene los bosques límpios?.

LA GANADERÍA, forma parte de nuestra esencia, ¿Porqué permitir que desaparezca?. Soria necesita que los montes se mantengan límpios de maleza para que la industria maderera pueda seguir trabajando, también necesita estiércol para que los labradores consigan buenas cosechas, también necesitamos animales muertos para que nuestros carroñeros no se mueran de hambre. Necesitamos ovejas para que nuestras tainas no se undan.

Necesitamos.......

Necesitamos políticos que amen su tierra.

Santiago

Anónimo dijo...

Creo que no merece la pena que se subvenciones una actividad donde la familia que la practica no está en su lugar cuidándola y aumentando el padrón. Eso tendrán que vigilarlo. ¿Sabemos lo que hay detras de las ayudas europeas?