martes, septiembre 29, 2009

Los andrajos de Jaén


No necesitábamos saber que los andrajos de nuestros primos están relacionados con el gazpacho de Caroig o con los manchegos. Tampoco que, según Joan Corominas, la palabra andrajo podría venir de falda. Ni que sinónimos de andrajos (siempre en plural) son harapo, guiñapo o zarria. Nada de eso.
Para los andrajos que el pasado sábado, 26 de septiembre, comimos en Puente Tablas, de Jaén, fue necesario que se juntaran varias circunstancias, o elementos. Uno de ellos, el que los primos fueran panaderos y supieran hacer una masa sin levadura, bien trabajada y afinada. Que otro primo fuera cazador y saliera al monte para conseguir unos cuantos conejos. Que nuestras primas hubieran heredado de las abuelas, las tías y la madre la sabiduría para aderezarlos. Y, sobre todo y muy en especial, que reinara el cariño tocado con una migaja de nostalgia y la satisfacción de volver, después de muchos años, a la tierra de origen. Si además, a todo esto se une la posesión de una gran casa desde donde se ve el castillo de Santa Catalina, las torres de la catedral de Jaén, las lomas con olivos y, a sus pies, se escucha el discurrir del río Guadalbullón…, ustedes dirán.
Los andrajos es comida propia de nuestra tierra, de Jaén, como decía arriba. Podrían compararse con el gazpacho manchego, aunque en el caso de éste, la masa sin levadura, cenceña, se cuece en el horno antes de despedazarla y añadirla al guiso. En el caso de los andrajos, se añade cruda y se cuece en el caldo.
Preparen conejo de monte, ajos, hierbabuena, pimientos verdes y tomates y hagan con ello un buen sofrito (los ajos y la hierbabuena machacados). Vayan añadiendo pimentón, cominos, pimienta, guindillas, azafrán, orégano y un buen vaso de vino blanco. Después añadan el agua y cuando el conejo esté casi cocido es el momento de ir echando la masa bien fina, abriéndola con las manos para que se afine aún más, y a trozos pequeños. Hay que mover sin parar para que no se pegue. Añadan más hierbabuena, es el sabor que debe predominar. El guiso ha de quedar espeso.
Los andrajos pueden acompañarse de vinos de Jaén. Porque en Jaén hay vinos también, además de los olivos que han hecho de ella la capital mundial del aceite. Incluso hay una variedad autóctona de uva, la “molinera de Bailén”, que junto con la Tempranillo hacen buenos caldos. Todo esto lo sabemos por el primo Vicente, entendido en yantares y derivados.
Pero con lo que se debe acompañar este condumio es con personas como las que teníamos a nuestro alrededor, con tanto cariño, tanta amabilidad y tanta hospitalidad, que hasta las paredes se derretían.

sábado, septiembre 19, 2009

Putas, drogadictos...

El atropello de una prostituta en La Jonquera cuando huía de los Mossos, que acudían a un menester que nada tenía que ver con ella, ha sido, por lo leído, un fatal accidente con huida incluida del conductor. El caso es que la mujer ha muerto porque las cosas se están poniendo muy difíciles para las prostitutas. Se han empeñados las autoridades, con más ahínco las municipales, en hacerlas desaparecer de las calles sin ofrecerles, a cambio, otras alternativas.
Hace unos días, unos vecinos se quejaban, también, de un albergue para pobres, por lo conflictivo, ya que se peleaban entre ellos por un quítame allí estos cartones. Otros se quejan de que unos drogadictos han ocupado unas naves abandonadas y acumulan vertidos y suciedad por los alrededores. Hoy mismo, en Lleida, los vecinos cogen firmas por el deterioro de un barrio, debido a la prostitución y las drogas. Podría seguir recodando o acudir a cualquier buscador por Internet, pero estaría escribiendo hasta mañana.
El caso es que todo aquel, grupo o individuo, que no cuadre con la idea que tenemos de lo que debe ser una sociedad bienpensante y bienestante, nos molesta, sin parar a reflexionar que esta es la sociedad que ahora mismo tenemos, para desgracia de quienes nos molestan porque no encajan.
En este sistema político-social-económico en el que vivimos el primer mundo, no tenemos ni idea de qué hacer con aquellos que nos estorban. Podríamos escribir también con lo que nos incomoda: vertederos, cárceles, residuos.
Así que si empezamos a quitar gitanos no integrados, inmigrantes que no trabajan (en ocasiones molestan hasta los que trabajan), prostitutas, mendigos, drogadictos, jóvenes que se pasan con los botellones… restan unos millones de españoles, precisamente para los que están pensadas las leyes y la sociedad.
No sé si muchos se pararán un instante a pensar, provisto de cierto grado de empatía, en que todos esos grupos son seres humanos igual que el resto, con muchas más penas y casi ninguna alegría. Los gitanos de las míseras barracas, que viven entre la mierda, tienen hijos pequeños a los que quieren profundamente y cuidan mejor, mucho mejor, que el ciudadano-medio-de clase media-alta-tirando a baja, caritativo de 20 céntimos de euro con el mendigo. Los drogadictos no saben cómo desengancharse, o son seres completamente desgajados de las familias, algunas, tal vez, de esa clase media-alta… Los mendigos se pelean por cartones porque es lo único a lo que pueden acceder. Las putas se prostituyen, en la mayoría de los casos, porque las mafias les obligan, o porque tienen que criar hijos, o, a veces, porque les da la real gana.
¿Qué hacemos con todos ellos? ¿guetos? ¿gas? ¿Dónde los escondemos para que no afecten a nuestras delicadas narices y nuestras selectas miradas? En todo esto nada tiene que ver la crisis que llevamos padeciendo durante más de un año, esto no ha cambiado nada, ni con bienestar ni con crisis.
Todos esos grupos marginales que tanto incordian y afean plazas y monumentos, no son más que la prueba palpable del gran fracaso de nuestro sistema capitalista, en el que entran -¡por descontado!- los gobiernos más o menos socialistas, más o menos progresistas.
Así que miremos con los ojos bien abiertos, paseemos entre ellos, dejémonos invadir por sus olores, porque son nuestros, muy nuestros. A ver si en algún momento somos capaces de levantar la voz y el puño (pero de verdad), por esos seres de nuestras pesadillas.

sábado, septiembre 05, 2009

Recordando el Holocausto


Últimamente, con motivo del final de la II Guerra Mundial, los medios de comunicación recuerdan aquellos años terribles en los que nuestros antepasados se mataban bárbaramente y se mutilaban con ceguera terrible, mandados desde lugares seguros por políticos y militares hijos de mala madre, henchidos de ira y soberbia, sedientos de poder y necesitados de pasar a la Historia como héroes. Porque en este mundo siempre ha habido, hay y habrá brutos, muchos brutos, revestidos de periodistas e historiadores, que acaban encontrando justificación a las barbaridades que el ser humano es capaz de cometer contra otros seres humanos, arrogándose, en nombre de los gobernados o de los súbditos, el derecho a matar o destruir.

Me parece muy bien que se recuerden estos hechos sangrientos e injustificables, aunque no haya mucha necesidad de ello. La condición humana repite sin cesar los mismos modelos, y sólo con leer cada día el periódico o ver la televisión, se puede comprobar.

Pero la barbarie que hace setenta años asoló Europa, la vieja Europa, la culta y desarrollada Europa, la colonizadora de salvajes, que se llevó por delante millones de personas y dejó en la miseria al resto, resulta más impactante para ser recordada y evitar que vuelva a suceder.

Lo más impresionante de aquella generalizada masacre fue, sin lugar a dudas, el Holocausto, y a él dedican la parte más importante de esta conmemoración. La matanza de judíos, gitanos y todas aquellas étnicas que no servían a los nazis para conseguir la pureza de su raza aria, hace años que se pone en tela de juicio por algunos historiadores y, últimamente, hasta por algún sacerdote de la Iglesia Católica, pese a que negarlo es, por fortuna, delito.

Muchas personas –la mayoría- hemos creído a pies juntillas el Holocausto, y debemos seguir creyendo en ello, pese a los davisirvings que pretender imponer sus teorías. Ellos habrán investigado, pero no por ello debemos caer en su trampa. Los documentos, naturalmente, no van a dejar para la Historia a cuántos mataron y cómo lo hicieron, datados, firmados y sellados. La Humanidad, en general, hemos escuchado y leído los testimonios de los supervivientes, las fotos del horror, sabemos o hemos visitados los campos de exterminio, y sería una burla fatal para algunos que todavía siguen vivos, la negación de lo que allí sucedió.

Por si acaso alguien siente tentaciones de creer a los presuntos historiadores que niegan el Holocausto, hay que recordar que desde principio de los años setenta, cuando tuvo lugar la visita de Willy Brandt a Israel, todos los políticos que han visitado el país judío –la última Ángela Merkel- piden perdón por lo que hicieron sus paisanos. En Berlín se levantó un monumento a los judíos asesinados. Cada alemán que viaja a Israel deposita flores en el Yad Vashem o Museo del Holocausto. ¿Se flagelaría de esa forma un país como Alemania, ante el mundo, si David Irving y sus seguidores llevaran razón? ¿Y la Iglesia, más dada a otorgar perdones que a pedirlos, se hubiera humillado en la misma cabeza de los dos últimos papas?

Si se le dan alas al revisionismo, como ha hecho un periódico de tirada nacional con un delincuente como Irving, puede llegar a abrirse un debate nefasto, innecesario, de incalculables consecuencias.

sábado, julio 04, 2009

Sin derecho a tumbas

Tumbas

Algunas veces subo hasta El Espino
y en las tumbas amadas, de rodillas,
rezo un momento y pongo florecillas
cogidas por el borde del camino

¡yacen tantos aquí, bajo estos cielos!
dulces amigos de mi edad primera
que no me importa corta o larga espera
si sé que al fin tierra tendré con ellos

Pero no me acongojan estos muertos
Adolfo, Blas, Aurelio, Justo, Juan
Alfredo y tantos otros, porque están
siempre de llanto, rezo y flor cubiertos

duélenme aquellos cuya sombra yerra
por los barrancos y los montes fríos
o por los arenales de los ríos
o en tierra amarga porque no es su tierra

Duélenme aquellos que el silencio esconde
aquellos que la muerte fue arrastrando
dándoles dura tierra sin su cuando
después de triste muerte sin su donde

¡Señor! Pues tú trazaste su camino
en esas pobres tumbas ignoradas
haz nacer florecillas perfumadas
como estas que yo pongo en El Espino.

Virgilio Soria. 1939


A fin de recopilar datos sobre un aspecto concreto de la Guerra Civil en Soria, he estado mirando bastantes ejemplares del periódico LABOR, órgano de FET y JONS, editado en Soria. Aunque no venga al caso con el comentario, algo –entre mucho- que llama la atención, son las continuas noticias relacionadas con Hitler, tipo “El Führer con los chiquillos”, además del estilo propio de Falange, después heredado por el Movimiento.

Aparecen también los juicios sumarísimos que se van haciendo a los “rojos”, a medida que se conquista territorio, y posterior fusilamiento. Naturalmente, no aparece ningún juicio a los falangistas y similares, que sacaron de sus casas a hombres y mujeres, les pegaron cuatro tiros y les dejaron tirados como a perros. Es necesario tener el estómago en perfecto estado de revista, pero una se mete en investigaciones que no sabe dónde van a llevarla, y sigue en ellas porque ya resulta difícil parar.

El comentario de hoy está relacionado con el trato dado a los muertos del Alzamiento/Movimiento, todos, al parecer, pertenecientes al que sería después partido único, la Falange, según el periódico LABOR.

La sección “Héroes de España” estaba encabezada con un ¡¡PRESENTES!! Y a continuación mostraban las fotos de los jóvenes fallecidos en la lucha, de paisano, las características: edad, procedencia, etc., y cerraba la columna un ¡¡IN PACE!! Otra sección, de ese día o del siguiente, se encargaba de hacer el panegírico del fallecido y de transmitir las condolencias a la familia. Se cerraba con un Arriba España. Viva Franco. En uno de esos dos números, aparecía la esquela. Y en otro, pasados algunos días, las misas que en cada pueblo o en la iglesia de la capital que correspondiera, se celebraba con asistencia de jefes falangistas, autoridades y, por supuesto y sin que pudiera ser de otra forma, de todo el pueblo o barrio. En ellas, el sacerdote, desde el púlpito, volvía a hacer un panegírico del fallecido y, de paso, arremetía contra los “rojos”. A la salida, con fervor, se entonaban himnos, se saludaba brazo en alto y se daban vivas a los divino y lo humano, más a lo primero, si tenemos en cuenta que por las fechas, Franco se encontraba en ese apartado. Al año siguiente se repetía la ceremonia, toda la ceremonia. A todo esto, habría que añadir las lápidas en las fachadas o en el interior de las iglesias, con sus nombres grabados a fuego.

Todos homenajes me parecen bien. Todo es poco para unos jóvenes que, probablemente sin ideología, les tocó ir a defender los caprichos y el anhelo de poder y gloria de unos militares botazas y zafios y de una oligarquía sedienta de dinero. Unas muertes de muchachos, entre los 18 y los 24 años, tan injusta como cabreante.

Pero al ver todos estos homenajes se apodera de una la rabia y la impotencia del agravio comparativo. Una humillación, un ultraje, que todavía, más de setenta años después, herederos de esa oligarquía en muchos casos, luchan para que se perpetúe.

¿Cómo es posible, que a día de hoy, una parte de la ciudadanía, que sabe perfectamente lo que sucedió, que sabe que esta España nuestra está sembrada de fosas, se niegue a que los restos sean exhumados? Esto no cabe en ninguna cabeza de bien nacido. Si los que cometieron aquellos asesinatos fueron unos hijos de la gran chingada, salvajes, crueles y desalmados, los que, solicitándolo la familia, se oponen a que compartan un poco, sólo un poco, de los homenajes que otros recibieron, pudiendo reposar en paz junto a la familia, estos, no le van a la zaga.

martes, junio 23, 2009

Vándalos

Cuando veo en mobiliarios públicos emblemas de la CNT, o la hoz y el martillo, y leyendas como “Anarquía” y similares, me pongo enferma. Alguien tendría que explicarles a los jóvenes picassos –y nadie mejor que padres y educadores- que los comunistas –con todo lo criticable de su doctrina- y los anarquistas, se dedicaban a otros menesteres muy distintos a los de ensuciar lo que es de todos y todos pagamos.
Me cuesta mucho esfuerzo criticar a los jóvenes, sean como sean, pero ellos deben aprender que vandalismo es una cosa, y rebeldía otra muy distinta. Deben saber que en los años diez, veinte y treinta del pasado siglo, ante los anarquistas –esas siglas, CNT, que ellos pintan tan alegremente- presentaba sus obras García Lorca. Que los obreros, con sólo un día a la semana de descanso después de sesenta o setenta horas de trabajo semanales, acudían a los ateneos a escuchar conferencias, leer a Flaubert y la prensa, y otras actividades culturales. Por lo tanto, machacar el mobiliario comunitario, no entraba en sus actividades.
Que la rebeldía es algo inherente a la juventud, es algo que todos sabemos, pero la rebeldía, o la reivindicación de las libertades, no significa destrozar lo comunitario. Las libertades las reclamaron los de la CNT luchando contra el fascismo, muriendo por ello, padeciendo cárcel y todo tipo de penalidades.
Tampoco rebeldía equivale a conseguir una moto –generalmente pagada por los papás- acelerar a tope y molestar, a la una de madrugada, a diez mil ciudadanos. O irse a las zonas de copas y molerse a palos con otro mortal. Todo eso es vandalismo, gamberrismo, o como quieran llamarlo.
En los próximos días, en Soria, y con motivo de las Fiestas de San Juan, habrá mucho de eso. Como si los jóvenes (algunos) hubieran estado trabajando a pleno sol durante todo el año, sesenta horas a la semana, salen como vaquillas del toril para llevárselo todo por delante. Restos de vomiteras, vasos a diez metros del contenedor, cristales, todo ello en cantidad de toneladas, inundarán la ciudad, sin ningún respeto por nada ni por nadie, ni tan siquiera por los currantes de la empresa de limpieza. Por no hablar del escándalo por todas las calles de Soria. Esto es transportable a cualquier ciudad, villa o aldea de la llamada piel de toro.
Esto en vandalismo.
Yo conozco otra forma de reivindicación de los jóvenes, y voy a ejemplarizarlo en Iván Aparicio. Él es un rebelde necesitado de alimentar esa rebeldía con el conocimiento. Imposible será verle haciendo pintadas absurdas, destrozando bancos, ensuciando su ciudad o molestando al vecindario. Prefiere presidir la Asociación de la Memoria Histórica, ayudar a la de diabéticos, crear asociaciones juveniles, irse a Honduras para ensanchar sus conocimientos y su alma, acudir a manifestaciones justas y cosas por el estilo. Esto es rebeldía.
Por favor, que alguien les explique a algunos jóvenes la diferencia entre ese concepto y el de gamberrismo.

martes, junio 09, 2009

Las elecciones del aborto libre

El mapa resultante de las últimas elecciones europeas da miedo. El color azul es indicador de la derecha, de toda la derecha, hasta de la extrema. Entre ese azul que marca el mapa de las últimas elecciones, están también los xenófobos, los que hace unos años necesitaban a los sudacas, negratas y otros inmigrantes para que recogieran la fresa, barrieran las calles, quitaran la mierda en general, y ahora, les molestan porque, según ellos, les están quitando el pan de los hijos, y es necesario que se vuelvan por donde vinieron, a poder ser en pateras, y ya se les llamará más adelante, cuando el europeíto medio esté de nuevo tranquilo.
Siempre he dudado de si existe derecha moderada, a la hora de la verdad, cuando pierden los estribos, o un fallo del subconsciente les juega una mala pasada, aparece la derecha pura y dura. No asilvestrada, como he leído a veces. La derecha no está asilvestrada, está perfectamente disciplinada, con ese sometimiento a las consignas que ya se dieran en épocas pasadas, y que tan buen resultado da. Lo que se juegan no es poco: el dinero y el poder, lo que siempre le ha gustado a la derecha. Recordemos que los conceptos de izquierda y derecha son relativamente modernos, antes había amos y esclavos, amos y obreros, el poder y los desgraciados, y ese gen parece ser que todavía forma parte de los dirigentes conservadores.
En cambio, la izquierda sí está asilvestrada, es jovenzuela, inexperta, cree todavía que la razón le llegará dada por el hecho de tenerla y muchos de la que la componen no tienen el suficiente conocimiento –como joven e inexperta- para saber cómo juega la derecha.
Decía hoy Iñaki Gabilondo que “es el tiempo del cinismo”, en referencia a la magra factura que los italianos le han pasado a Berlusconi. Este personaje, como otros de la derecha (léase Camps, Aguirre, el presidente de la diputación de Castellón, etc.) se permite el lujo de reírse de la izquierda y hasta de mearse en ella, si necesario fuera. Les votan para decirles a los antiguos esclavos que pase lo que pase, el búnker es el búnker y vota. Mientras, la gente de izquierda se pierde en disquisiciones filosóficas y éticas.
En realidad, las elecciones europeas no las han ganado ni la derecha ni la izquierda, las ha ganado la abstención, y este hecho es de análisis menos simple, pues entre esos abstencionistas hay de todo: desganados, escépticos, jóvenes desorientados, anarquistas… Personas que no quieren participar en esta feria, en esta democracia tan desoladora, que no quieren apoyar a políticos tan alejados de los problemas reales, cuando no corruptos. Unos políticos que han hecho una campaña electoral de vergüenza, tirándose los platos a la cabeza, voceando de todo menos de Europa. Una derecha española deseando de volver a hacerse con el poder al precio que sea y una ¿izquierda? abrumada por los problemas económicos de los que la derecha dice tener la solución, pero que no la propone hasta llegar al poder. Algo que, de ser cierto, que no lo es, sería causa de delito.
Pero tampoco este numeroso grupo que ha ganado las elecciones propone alternativas, se une para hacer frente a quienes, inevitablemente, con los votos que se hayan emitido, nos van a gobernar. Les da igual, la política es como el deporte de competición, patada en los testículos y a ganar, aunque en las gradas esté sólo la madre que los parió o que les votó.

viernes, mayo 15, 2009

El deporte, que no cesa

Acabo de ver, en CNN+, una entrevista al doctor Villarejo, un neurocirujano notable. Cuando ha finalizado, he pasado a TV2, y se podía ver un partido de tenis. Por lo visto durante todo el día la 2 ha estado dando por saco con el tenis, ya que, a las 15,30 de la tarde, cuando me dispongo a ver, como todos los días, Saber y ganar, había tenis también. Esta falta de respeto total a las minorías, de la televisión pública, es ya algo público y notorio.
El choque de la visión del doctor Villarejo y del partido de tenis, me ha sugerido varias preguntas y, sobre todo, varias reflexiones.
Parece que en España no hay más actividad, a la hora de mostrarla públicamente, que el deporte y la política. No existen, por ejemplo, dramaturgos, científicos, economistas, escritores –y no me refiero a hombres espectáculo-, compositores, artesanos, pedagogos, no sé, podríamos estar mucho tiempo escribiendo nombres de profesiones y oficios respetables, que cada cual añada los suyos.
Por ejemplo, no deben representarse ya obras de teatro, porque la televisión pública hace mutis por el foro. Ni exposiciones de pintura en las que recrearse durante horas. Ni tampoco museos españoles, o foráneos, que recorrer. Tampoco deben quedar artesanos a los que entrevistar y aprender con sus trabajos, o trashumantes a los que seguir durante días en su caminar.
¿Se da cuenta la televisión pública de la grandísima propaganda que hace a los deportistas y lo que eso supone en detrimento de otras actividades? Los ha convertido en hombres anuncio, que ganan cantidades enormes de dinero, gracias a esa publicidad, y que en algunos casos, ese dinero no repercute en las arcas del Estado, porque están domiciliados, a efectos fiscales, en otros países.
¿Están seguros los que dirigen el ente, de que a la mayoría de los españoles –y sobre todo españolas- nos interesa ver horas y horas de deporte en la 2, a veces en la 1, y en ocasiones en las dos?
Con seguridad, no. Muchos estarán más interesados en saber quién es y qué hace determinado Nobel de la Paz. Cómo interviene una columna el doctor Villarejo, por ejemplo, incluso verlo en directo.
De paso que eso se ve, se muestra a la sociedad esa sociedad real, compuesta de cientos de profesionales y actividades, se les motiva, a unos para que sigan haciendo su trabajo lo mejor posible, y a otros para que aprendan a estimar y a comprender que, en la vida, hay motivos para soñar con llegar a ser algo más que un futbolista famoso o un tenista cachas o un piloto temerario.




miércoles, mayo 06, 2009

Alianzas perversas

Muchos españoles estamos más que hartos de aguantar a nuestros políticos, y caemos en la tentación de decir que pasamos de ellos, aconsejar no votar, y cambiar noticias de tema político por otras más amables, si es que las hay.
Pero no les subestimemos, pues buena parte de nuestra vida está en manos de ellos, y les da igual recibir tres votos que tres mil, con esos tres ellos gobiernan, manejan los cuartos, hacen leyes y se arrogan el derecho a decidir sobre todo aquello que nos concierne. Por lo tanto, el problema, para quienes no creemos en este sistema, es bastante peliagudo.
Ver cómo en plena crisis económica, un Aznar cada vez más ensoberbecido, manifiesta sin que el bigote se le inmute, que él tiene la solución para esta crisis, y se la guarda, resulta irritante. Otra cosa sería que esa solución tan bien guardada nos cuadrara a la mayoría –supongo que no-, e incluso que su aseveración no sea más que una payasada, lo más seguro.
Pero es que, al parecer, toda la derecha tiene la salvación en sus manos, según ellos, y también se la guardan, lo que, para futuras convocatorias electorales, el que vote, debería pensarse muy bien el confiar en ellos, ya que, si sabiendo cómo salir de este callejón, se lo han guardado, fiarse de ellos es un suicidio.
Vayamos al tema de las alianzas. ¿Cómo es posible que se les llene la boca de democracia y no haya forma en este país de que vote la lista más votada? Esto no es más que una burla a los ciudadanos, quienes, impertérritos, siguen votando.
En qué cabeza cabe el pacto hecho para Euskadi entre el PSOE y PP. Está claro que les ha unido el odio a un partido nacionalista, porque ellos, más nacionalistas que nadie, no pueden soportar que durante treinta años haya gobernado, y bien por cierto, el nacionalismo vasco. Sólo han sido capaces de pactar, de formar una alianza a sangre y fuego, para echar del gobierno vasco al PNV, mientras que asuntos de la mayor importancia en estos momentos concretos, como es la crisis económica, se la trae al fresco.
Si malo es esto, los argumentos empleados por políticos y comentaristas afines a los grandes partidos, han sido, cuanto menos, denunciables. No parece si no que Ibarretxe ha promocionado a ETA, cuando el hombre y su partido, han denunciado de todas las formas posibles la existencia de la banda. ¿Que el PNV coincide en muchos planteamientos con ETA? Pues sí, claro, son abertxales, son nacionalistas vascos, están en su derecho de ser lo que les dé la gana, menos terroristas, que no lo son, porque a los primeros que no les interesa el terrorismo de ETA es al PNV, como se ha visto.
Una pena estos dos grandes partidos. Deseo que desaparezcan cuanto antes y sus miembros, muchos muy valiosos, vayan por libre. Todavía soñar es gratis.

lunes, mayo 04, 2009

Si, es indecente

Con mucho gusto cedo este este espacio al escrito que me ha remitido Iván Aparicio, y que me llega firmado, y hasta con los DNI's, que mantengo. Gracias, José Miguel y María Ángeles
Ha dicho la Presidenta de la Comunidad de Madrid que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto), Objetivo congelarles el sueldo.
Me gustaría transmitirle a esta Sra. lo que considero indecente. Indecente, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado 3.996 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a 6.500 €/mes; Indecente, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera;
Indecente es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto y al inicio de la legislatura); Indecente es comparar la jubilación de un diputado y el de una viuda; Indecente, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste con siete y los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar el cargo; Indecente es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF; Indecente es colocar en la administración miles de asesores, amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados; Indecente es el millonario gasto en mediocres TV autonómicas creadas al servicio de la pervivencia en el trono de políticos más mediocres;
Indecente es el ingente dinero destinado a sostener los partidos aprobado por los mismos políticos que viven de ellos; Indecente es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural); Indecente es el coste que representan a los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes siempre en gran clase y tarjetas de crédito por doquier; Indecente es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año; Indecente es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses; Indecente es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público; Indecente es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios solo representan un coste para el bolsillo de los ciudadanos; Indecente es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.
Mientras hablan de política social y derechos sociales? Qué indecente.
José Miguel Gómez Villanueva D.N.I. 13.711.989-X María Angeles Buenaposada Cano 13756988K

sábado, mayo 02, 2009

Manifiesto 1º de Mayo


Manifiesto leído en la manifestación del 1º de mayo por Iván Aparicio en representación de la Asamblea Anticapitalista de Soria

Podríamos hablar de qué es lo que no cuadra en el sistema actual tanto tiempo como el que va a durar la estafa de la nueva crisis.


Estafa no sólo porque el capitalismo en sí es una estafa a costa de todo y de todos, sino porque podría acabarse con la crisis en 48 horas cambiando el “tongo” del euro por una moneda más barata, lo que acabaría también con mucho dinero negro.


Los derechos de los trabajadores y de todas las personas están retrocediendo y perdiéndose. Además esas pérdidas son proporcionales al nivel de pobreza. Aquí empiezan a desaparecer derechos constitucionales, como el trabajo, por ejemplo (y con la pérdida de ese derecho cualquier derecho de adquisición) y en Palestina se pierde el derecho a la vida a la paz, entre otros.


No hay que acabar esta protesta diciendo lo mal que está todo, porque aparte de que sería un insulto a la inteligencia, nos ha empezado a tocar sufrirlo y pagarlo en serio, sólo porque a algunos les ha tocado elegir entre personas y dinero. No hemos querido, en definitiva, exigir o pedir nada, ni al aire ni a los que SABEN cómo acabar con las injusticias.


Nadie está ayudándonos, como mucho se aplica la ley de los que nos roban y nos mienten, eso si no hay otros intereses en contra, aplican la ley de los que provocan la crisis y jubilan a los responsables con pensiones millonarias. La ley de los que han inflado las burbujas especulativas hasta nos han reventado en la cara.


Nos han estado llevando a 200 km/h para seguir ganando cada vez más dinero y nos hemos salido del camino. Y quieren que nos creamos que la solución es ir a 300 por hora –el que logre agarrarse- y además atropellando al resto de personas.


Es el momento de organizarse. Despertar de la hipnosis mediática de las marionetas políticas.


Y ese es el único mensaje que queremos manifestar ahora. El fin de estas palabras no es la información, para eso ya vino Carlos Taibo, la finalidad de esto es el COMIENZO DE LA ACCIÓN.


La puesta en marcha inmediata de acciones locales tomadas en común desde lo que hemos venido en llamar “La Asamblea de Soria” o “Asamblea Anticapitalista de Soria”.


Para eso os citamos el miércoles, 6 de junio, a las 8 de la tarde, en el centro joven de la calle García Solier.